Lo que aprendimos en la Conferencia SPH 2026: la belleza de la Iglesia de Cristo
Del 3 al 5 de septiembre de 2026 nos reunimos en Bogotá para la Conferencia SPH 2026, «La belleza de la Iglesia de Cristo: fidelidad pactual, integridad pastoral y servicio humilde». El Rev. Dr. Harrison Perkins, ministro de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa (OPC), nos guió en seis lecciones a lo largo de tres días. Este resumen está pensado para nuestros estudiantes, como memoria de lo que recibimos y como guía para seguir estudiando.
Una imagen atravesó toda la conferencia: los medios de gracia son como la interfaz por la que nos comunicamos con Cristo. Él no nos alcanza por caminos extraordinarios, sino por medios externos y ordinarios —la Palabra, los sacramentos y la oración— con los que moldea lo interior.
Primer día: fidelidad pactual
La iglesia es hermosa porque allí se encuentra a Cristo
La primera lección partió del Catecismo Mayor de Westminster (preguntas 153 y 154) y de Romanos 10:10-17: la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios. La fe del Antiguo Testamento miraba hacia adelante al mismo Cristo que nosotros miramos hacia atrás (Gn 49:18; Job 19:25; Heb 11:26), como dos personas que contemplan la misma estatua desde lados distintos. El arca de Noé, que separa a la comunidad del pacto, es tipo del bautismo (1 P 3:18-22).
Un solo pacto de gracia a lo largo de la historia
La segunda lección recorrió el pacto con Abraham en sus tres momentos (Gn 12, 15 y 17). La circuncisión fue «sello de la justicia de la fe» (Ro 4:11), dado para la seguridad de Abraham después de su duda. En el desierto, «la roca era Cristo» (1 Co 10:4), y los sacrificios fueron sacramentos que apuntaban a él. En el nuevo pacto, Cristo nos da el bautismo (Mt 28:16-20) y la Cena: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre» (1 Co 11:25).
Segundo día: integridad pastoral
Cristo nos habla
Con el Catecismo Menor de Westminster (pregunta 88), el Dr. Perkins mostró que el predicador es embajador y heraldo (2 Co 5:20; 2 Ti 1:11). Efesios 2:17 dice que Cristo «vino y anunció las buenas nuevas de paz» a los efesios, aunque nunca estuvo en Éfeso: predicó por medio de sus ministros. Por eso la Segunda Confesión Helvética puede decir que la predicación de la Palabra de Dios es Palabra de Dios.
No debemos ser creativos. No debemos ser inventivos.
El ministro no fabrica su mensaje: lo recibe y lo anuncia fielmente.
Cristo nos congrega y nos escucha
Los sacramentos son «palabras visibles» (Calvino, Institución 4.16.6, siguiendo a Agustín). Cristo bautiza por medio de sus oficiales (Jn 4:1-2), y en Emaús es él quien preside la mesa (Lc 24:13-35). En la oración, Cristo nos escucha: la preocupación es una conversación con nosotros mismos; la oración, una conversación con Dios (Fil 4:5-7; Heb 4:16).
Dos aplicaciones quedaron para todos:
Amar a la iglesia, porque allí Cristo obra por sus medios.
Comprometerse con los medios de gracia y no con el entretenimiento. Como la semilla de Marcos 4, la gracia crece aunque no lo notemos.
Tercer día: servicio humilde
Autoridad que sirve
Hoy la autoridad suele despreciarse o abusarse. El pastor está llamado a ser modelo del rebaño (1 Ti 4:12; 1 Co 11:1) y a vivir en sujeción a sus hermanos (Heb 13:17). Esa sumisión nace del evangelio mismo: someterse a la justicia de Dios (Ro 10:3; Fil 3:8-9).
El Dr. Perkins propuso cuatro prácticas para la vida de la iglesia:
Criterios objetivos para la conciencia. La Escritura, las confesiones y el libro de orden; «no me gusta» no es una objeción de conciencia.
Trabajar dentro de los procesos. Sin bloques de votación ni presiones fuera del consistorio (Confesión de Fe de Westminster 31.3).
La indignación moral no es un argumento. Ante un desacuerdo hay tres caminos: seguir el debido proceso, someterse o renunciar, pero no amenazar con irse.
La congregación está para ser cuidada. Perder con gracia también santifica; buena parte del trabajo pastoral es responder con gracia a lo desconcertante.
La conferencia terminó en Getsemaní (Mr 14:33-36). Cristo usó toda su autoridad para servir, y «por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz» (Heb 12:2). Nadie sirve en su iglesia sin tierra en las manos.
Para seguir estudiando
Catecismo Menor de Westminster, preguntas 88 a 98, sobre los medios de gracia.
Catecismo Mayor de Westminster, preguntas 153 a 154.
Confesión de Fe de Westminster, capítulos 7 (el pacto de Dios) y 31 (los sínodos y concilios).
Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, libro IV.
Damos gracias a Dios por el Dr. Perkins, por las iglesias que nos acompañaron y por cada estudiante que participó. Oramos para que estas lecciones den fruto en nuestras congregaciones.
Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla. (Efesios 5:25-26)



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